El problema está en la recepción, no en el peritaje
Un siniestro de automóvil llega como un paquete sin estructura: un conjunto de fotografías de calidad variable, el permiso de circulación, a veces un parte policial, a veces un presupuesto de reparación. Antes de que alguien pueda evaluar nada, hay que establecer de qué vehículo se trata, si la documentación le corresponde y si las fotografías sirven para algo.
Ese trabajo de triaje es puramente mecánico, y es donde se va realmente el tiempo de tramitación del siniestro.
Qué resuelve el pipeline
Identidad. CarScope lee la matrícula, el número de bastidor (VIN) y las marcas del parabrisas directamente en las fotografías del siniestro, y perfila marca, modelo, año, tipo de carrocería, color y acabado a partir de una sola imagen. La salida está estandarizada, así que se puede cotejar con el registro de la póliza sin ningún paso de transcripción manual.
Calidad de la captura. ImageScope califica cada fotografía por entorno, meteorología, iluminación, desenfoque y reflejos, e informa del ángulo de cámara, la proximidad y qué parte del vehículo queda visible. Un siniestro cuyas fotografías no pueden sostener un peritaje se identifica en la recepción y no después de la asignación.
Documentos. ArchDoc clasifica la documentación en más de 30 tipos de documento y extrae los campos que importan, en lugar de devolver una página de texto OCR. Los tipos de documento nuevos se incorporan con un esquema propio en minutos.
Daños. DamageScope segmenta a nivel de píxel cada zona de daño visible, clasifica el tipo y la gravedad, identifica las piezas afectadas y produce una recomendación de reparar o sustituir con una estimación de horas de mano de obra.
Peritaje. ExpertArch razona sobre todo lo anterior y produce un resumen pericial en lenguaje natural, un modelo de riesgo y una previsión de coste: el documento que, de otro modo, el perito habría redactado desde cero.
Dónde está la frontera de la decisión
Cada campo extraído lleva una puntuación de confianza. Eso es lo que hace posible la automatización selectiva: un siniestro sencillo, con extracciones de confianza alta en todos los campos, puede enrutarse de forma automática, mientras que un siniestro con una discrepancia documental, una matrícula ilegible o una clasificación de gravedad en el límite se escala con el motivo concreto adjunto.
La alternativa —una única puntuación de calidad para todo el siniestro— obliga a elegir entre automatizarlo todo y no automatizar nada.
Cómo es la integración
Los flujos de trabajo se invocan de forma independiente, así que un primer despliegue no tiene que ser el pipeline completo. Las aseguradoras suelen empezar por la calidad de la recepción y la identificación del vehículo, donde la ganancia operativa es inmediata y el riesgo es el más bajo, y después extienden el alcance al peritaje de daños, una vez calibrados los umbrales de confianza con sus propios expedientes históricos.